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viernes, 12 de abril de 2013

TAITANTOS, SIN TRABAJO...FORMÁNDOME


     Mi reflexión de hoy va dirigida al mundo laboral en unos tiempos de cambios en los que ya no vale con tener estudios universitarios, ni máster, ni amplia experiencia. La crisis ha creado un caos en el país, en el que la edad y la buena formación son menospreciados y por consiguiente también las personas. Lo peor de todo es que el daño en muchos casos será irreversible.

     Muchas personas al salir de casa en búsqueda de trabajo salen con sus esperanzas, sueños e ilusiones y vuelven con ellos truncados por una situación de la que se sienten ajenos, por una crisis de enormes contradicciones, entre ellas, que personas corrientes tengamos que ser victimas y pagar los excesos y abusos de los que han provocado la crisis.
Me viene a la mente ese dicho " Hay que estar en el momento y lugar adecuado" y uno piensa que nunca esta en el momento ni el lugar adecuado.

     De lo que me voy a ocupar en este artículo es de la repercusión psíquica que pueden tener estas situaciones, cómo afrontarlas y minimizarlas,  y como las expectativas que parecen ilusorias no debemos perderlas y tomar conciencia de cómo muchas personas sobradamente preparadas para ejercer su trabajo, no pueden llevarlo a cabo por falta de oportunidades y cómo superar esa inevitable y amarga frustración.

Primer objetivo.- Prepararse profesionalmente al máximo. Se abrirán más oportunidades laborales.No debemos subestimar toda la formación que nos ayude profesionalmente. En mi caso si no hubiera realizado un curso de Community Manager probablemente este Blog hubiera visto la luz más tarde.

Segundo objetivo.- Apelo directamente a la fuerza de voluntad y la persistencia de la persona en su búsqueda de un puesto de trabajo. No es fácil evitar el desgaste que supone para una persona bien formada no encontrar trabajo, pero no hay que ceder al sentimiento de abatimiento, ni a la desmoralización, ni a los sueños rotos.

Tercer objetivo.- En estos sentimientos citados en el segundo objetivo,  no se nos tiene que olvidar que es más importante la vida que el Currículo y tendemos por el estado de ánimo a desperdiciar el presente. Hablar con la pareja, los amigos, la familia nos puede proporcionar una mínima estabilidad, quizás la más importante para continuar y son claves en estos momentos.Son nuestros estímulos más importantes, más vitales en estos momentos.

Cuarto objetivo.-  Rodéate de personas ilusionantes dice Julián Marías en su Breve tratado de la ilusión. O como decía Nietzsche " Alguien con un por quién para vivir podrá superar cualquier cómo".  No olvidar en lo que insistía el gran psicólogo Erich Fromm que hay que aprender a encarar la vida con esfuerzo y con dolor", es decir, con disciplina y con tesón.


Quinto objetivo.- No sirve de nada añadir sufrimiento al sufrimiento y hundirse en la desesperación. Hay que sacar los mejores potenciales internos y profesionales y movilizarse para hacer posible las metas que nos proponemos, evitando la amargura y desesperación que son tan malos compañeros para este viaje.
Tenemos que cuidar de nosotros mismos para que además esta situación no nos provoque una crisis interior asociada a la ansiedad o la depresión.

¿Cómo se afronta una depresión por no sentirse útil? Es simple y difícil a la vez, no permitiendolo, confiando en que la lucha por lograr los objetivos dará sus frutos. Por favor, prepararos, que quien lo haga, estará un paso por delante en esta carrera de fondo

  De las crisis se puede salir con alas. En los momentos más difíciles acaban apareciendo potenciales internos que antes nos pasaban desapercibidos, pero que están ahí y que se convierten en fiables aliados que aprovechar y en los que confiar.

 No olvidar: Querernos mucho, apoyarnos en las personas que nos quieren y no dejar de buscar y cuidar nuestras alas.

     Un beso enorme y espero vuestros comentarios

Interesante artículo sobre este tema

viernes, 8 de marzo de 2013

CÓMO DECIR NO Y NO MORIR EN EL INTENTO


La palabra NO es corta pero impactante. 
     Cuando alguien nos dice NO lo relacionamos directamente con el rechazo hacia nosotros y además es  una palabra que nos cuesta mucho verbalizarla.
     La gestión del NO es un reto al que nos enfrentamos diariamente. En estos momentos de incertidumbre nos da miedo decir y que nos digan NO, bien porque queremos agradar, por el qué dirán y sobre todo porque nos hace sentirnos culpables. Es una respuesta que intentamos posponer lo máximo posible e incluso muchas de las veces nos lleva a mentir inventando todo tipo de situaciones que dulcifican el rechazo.
     No queremos enfrentarnos a la crudeza del NO y necesitamos ver de qué manera afectara al otro ese NO en la forma de vernos y valorarnos.
En general, las personas buscamos en los individuos afecto, respeto y valoración pero cuando somos incapaces de decir que NO vivimos siempre sujetos a situaciones no elegidas por nosotros. Por lo tanto se produce un conflicto entre nuestra autoestima y la necesidad de aceptación.
Si somos capaces de atender a nuestras necesidades antes que a la de los demás seremos más felices y podremos colaborar con los demás.
Decir NO es la mejor manera de ponernos límites. Los límites están unidos a nuestra persona, a nuestra integridad e identidad y nos marcan hasta donde estamos dispuestos a llegar en las situaciones. Por eso si no respetamos nuestros límites nosotros mismos como van a hacerlo los demás y para eso la confianza en nosotros mismos es básica.
     Si crees que vives para las necesidades ajenas, habrá que poner en práctica herramientas y recursos que te permitan evaluar cada situación y persona y decidir por ti mismo, sin condicionantes. Evaluar las consecuencias positivas y negativas para nosotros y después para el otro y con eso decidir, o lo que es lo mismo tener en cuenta nuestras prioridades. Si somos capaces de valorar nuestro tiempo, nuestras necesidades e inquietudes seremos capaces de superar el conflicto interno que supone decir que NO.

A lo mejor te pueden ayudar estas pequeñas herramientas:

Se consciente de lo que haces. Aprende a no dejarte llevar por los demás a la hora de tomar decisiones. Atrévete a defender tus ideas y siéntete capaz de poner límites a quienes pretenden abusar de ti.
* Conócete a ti mismo. Pregúntate para comprender porque te cuesta tanto decir que “No”. ¿Qué es lo que más temo al dar una negativa? ¿Con qué personas o en que situaciones me resulta más difícil decirlo? Estoy segura que al responderlas descubrirás un información muy valiosa para ti.
* Exprésate con claridad. Al hacerlo, empatiza con  la necesidad y los sentimientos de la otra persona.  Usa palabras amables pero se firme al mismo tiempo.

              Recuerda:

        1. Establece límites.
        2. Marca distancia.
        3. Respeta tus necesidades.

Os dejo este poema de Mario Benedetti  Decir que no. Poema de Mario Benedetti
Os propongo un reto esta semana: escribirme y decirme cuantos NO tiene este artículo.... quien acierte le mandare un regalito.